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1 de abril de 2011

El dragón y el pavo real

En una selva muy lejana, el rey León había invitado a todos los animales a una fiesta, entre ellos, al pavo real, que en aquella época a pesar de ser el más bello de los animales, tenía dos cuernos que todos admiraban.

El dragón no había sido invitado porque era muy feo tenía: cabeza de camello, ojos de demonio, cuerpo y cuello de serpiente, patas de tigre y garras de águila.
El dragón se fue a llorar a la orilla del río a llorar y allí se encontró con el pavo real que le preguntó:
-¿Por qué lloras dragón?
-Porque el rey León no me ha invitado a la fiesta porque soy muy feo

De repente salió una carpa del río y le dijo al pavo real:
-¿Por qué no le das tus cuernos al dragón para que parezca más guapo?
Después de unos minutos pensando… decidió darle los cuernos.
Durante la fiesta todos los animales admiraban los cuernos del dragón y el rey león le invitó a sentarse a su lado. El pavo real tenía mucha envidia.

A la mañana siguiente el pavo real fue al río y chilló:
-¡Dragón devuélveme mis cuernos!-.
Pero cuando dijo ésto el dragón se zambulló en el agua, y poco después salió la carpa y el pavo real le dijo:
-Todo esto es culpa tuya, si no me hubieras dicho que le dé los cuernos nada de esto hubiera pasado nada de esto-.
En ese momento la carpa se fue nadando.

Unas semanas después, el rey León nombró al dragón guardián del cielo y le concedió unas alas, y desde ese día los pavos reales no tienen cuernos y los dragones tienen alas y cuernos.
Hugo

1 comentario:

Elena dijo...

hugo, me encanta tu cuento
elena